¿Una taza de café antes de irte? ☕. Juro que no se está tan mal en este andén.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Ha dejado de lado los puntos finales para escribir dos punto y un paréntesis.

Hace tiempo que no me paso por aquí, a veces, para leerme, para recordar entradas anteriores, para encontrarme. Últimamente siento que no tengo tiempo para mi, ni siquiera para lo que realmente me gusta. Hoy he dejado de lado mi word para improvisar un rato, lo necesitaba.
No me siento reflejada en nada, con nada. Últimamente he hecho más de la cuenta y no sé por qué pero nadie recompensa. Me atrevería a decir que lo único que hacen es poner la zancadilla una, y otra, y otra vez, pisándome los talones, no dejándome atar los cordones, morir otra vez. No sé si quieren que me ahogue o sólo que me asuste. No tengo armas ni métodos, ni quiera escudo ya, pero no van a acabar conmigo. Los fines de semanas han perdido su gracia al convertirse sólo en un día, y los exámenes solo provocan agobio, estrés y falta de sueño, lo que me faltaba para que no quisiera verme en el espejo. Un poco de aire lo multiplico por mil, no sabes como me hace falta. No echo de menos a nadie pero sin embargo me hace falta algo. Me encantaría salir a la calle, es más, hoy me encantaría que lloviese, no me importaría nada mojarme, al menos me haría sentir viva, dentro de lo que cabe, solo es agua. 
He oído por ahí que quien arriesga puede perder, pero que quien no arriesga ya está perdiendo. Quizás deberíamos aplicarnos el cuento, ¿no crees?
Hoy he vuelto a balancearme por esa fina cuerda a 2000 metros de altura, y da vértigo sí, pero no me da miedo lo de abajo. Aprendo de golpes, y yo sola soy capaz de levantarme y caerme y levantarme tres veces más, que nadie se dará cuenta. Para el día a día yo prefiero usar un arma letal, mortífera, encandiladora o liberal, pero se que no puede haber nada mejor que una sonrisa. Y que si mi día no ha sido perfecto, quizás mañana, y que si llevo una semana de mierda, no me preocupa, suena muy típico, pero se que después de la tormenta llega la calma y viene el sol. Cómo me gustaría un poco de esos rayos ahora mismo...

natural.

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